Lectura del libro del Éxodo 34, 4b-6. 8-9
Salmo Dn 3, 52 – 56
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 13, 11-13
Lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 16-18
Como hemos dicho de las fiestas de las semanas anteriores, lo más grande de nuestra vida, lo que no muere, es que Dios sea así: que como Hijo obediente y siempre unido al Padre, haya cumplido su voluntad de entregarse por nosotros a lo largo de su vida y hasta la muerte, y que después de cumplir plenamente su misión salvadora haya vuelto a su lugar junto al Padre, del que partió, a la vez que, como entonces nos prometía, estará siempre con nosotros.
Hoy celebramos la Santísima Trinidad: el amor del Padre que nos ha amado tanto que nos ha enviado a su Hijo, el amor del Hijo que nos deja su Espíritu para que vivamos siempre con él… la vida de la Santísima Trinidad que nos mantiene siempre en Su Amor, como vemos en la imagen de Caritas Müller que hoy da rostro a este caminar nuestro.
La imagen de Caritas Müller está hecha en terracota, que representa nuestra fragilidad. Pero esta fragilidad es abrazada por el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo. Así somos amadas, amados. Así somos abrazados, sostenidos, protegidos. La figura oscura que está en el centro somos nosotros: la humanidad, y/o tú, o yo. Todas, todos nosotros así contemplados por este amor que nos protege y nos abraza, por este Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Somos objeto de su Amor compasivo, de su Amor que no deja de contemplarnos, de su Amor que nos atraviesa, nos sostiene y nos bendice en todo momento.
Si, en vez de mirar la vida como solemos hacerlo, desde nuestra mirada atravesada por el miedo, por la muerte, por la angustia o la desconfianza, pudiéramos mirar desde la fe, veríamos este Amor que en todo momento nos sostiene y nos abraza, que está tanto más cerca de nosotros cuanto más sufrimos, cuanto más padecemos la oscuridad, la angustia o el miedo. En Cristo, nuestra humanidad ha sido rescatada del pecado, fuente de todo mal, de todo sufrimiento, y en adelante, toda muerte y todo mal son ocasión para volvernos a Dios y amarnos entre nosotros. Es por eso que, desde la fe, la certeza de que la Santa Trinidad nos abraza y nos bendice da sentido pleno a toda nuestra vida.
Las lecturas del día de hoy nos indican, desde estas claves, cómo vivir en adelante. Una vez que se nos ha revelado el Camino, la Verdad y la Vida, la Palabra nos guía en cuanto al cómo vivir. A veces te ayudará abrirte a la Palabra a solas. Otras veces será en comunidad como te abras a ella.
Esta es la verdad que conduce la Vida. Si lo vemos, abrámonos a tenerla lo más presente posible ante la mirada interior (esto solo puede venirnos de Dios). Si no lo vemos, vamos a pedirle a Dios que nos lo conceda: que no se nos pase la vida sin haber vivido orientadas a lo más grande que existe en la realidad.
Siempre, el Espíritu de Dios estará inspirándote para vivir al modo de Cristo, en comunión con el Padre.
Puedes descargarte el audio aquí.
Imagen: Trinidad, Caritas Müller

Qué bonito…muchas gracias! He podido sentir el abrazo y la caricia de Dios . Me ha ayudado y emocionado mucho.
Algo tan sencillo rompe mis esquemas e ideas de Dios…qué cerca y sencillo se nos presenta…
Aviva mi deseo de abrir los ojos y el corazón mucho…de encontrarme con Él detrás de cualquier puerta…
Y me quiero leer ese libro!!!
Sí, merece la pena ese libro, que nos abre a un Dios más grande que nuestros esquemas… y la relación con Él, la relación viva, a un Dios más grande que todo lo que podemos abarcar. Qué bien que te haya servido, Cris!!
Gracias Teresa. Gracias por compartir con nosotros este texto tan bonito.
Cada mañana al ir al trabajo, escucho los audios que nos subes para la lecturas del domingo. Hacerlo repetidamente cada día, me permite apreciar aspectos que las veces anteriores me habían pasado desapercibidos. (A veces, porque mi propia mente se queda con algún comentario y sigue su propio hilo …)
Hoy me he sorprendido con este texto.
Que sino hubiera sigo por ti, seguramente no hubiera llegamos a mis manos.
Ha sido muy agradable sentirse como MAC, transportado en ese entorno y sentirse frente a la presencia del Señor: cercana, acogedora, deseosa de abrazarte, de abrirte sus puertas, de estrecharte en sus brazos, transmitirte el amor que te tiene, de demostrarte … como te conoce, … y … como comprende y sabe lo que estás viviendo…
¡Gracias!
Qué Dios tan grande, tenemos, ¿verdad, Raúl? Leyendo estas cosas, aún se nos despiertan más ganas de conocerle, de hablar con él, de vivir con él, y así sentirse como Mac, como nuestro Dios que es Tres quiere hacernos sentir a cada una, a cada uno… Gracias por compartir lo tuyo, Raúl!!!
Meditando los 4 textos…
Cada día me levanto dando gracias a Dios con alegría por lo que me ama, le pido que no me aleje de su presencia, le presento mis buenos propósitos y bajo por el ascensor a la calle a emprender un nuevo día.
Pero me alejo, porque la compañía de mi ego endurece mi cerviz.
Meditando los 4 textos me doy cuenta de que si quiero trabajar mi perfección, no para mi, sino para servir a los demás, tengo que volver (con la ayuda de Dios) a hacer flexible mi cerviz, inclinándome, dejarme bendecir por Él que es amor, me ama como soy y recibir su ternura.
Tomar conciencia de que los demás no son mis escuchantes, sino mis hermanos, hijos de Dios como yo y mi deber es amarlos.
Este es mi trabajo diario que quiero, cada vez más, lo dirija Jesús.
Gracias Teresa.
Es un regalo ver cómo la Palabra pone luz sobre nuestra vida. Damos gracias al Espíritu por tanta luz que nos da. Un abrazo, Txaro.
La película me acitivo al principio creí q era raro ver a Dios representado x una mujer, PERO luego lo entendí. Las frases de la película”fuiste creado para ser amado” y “quiero que sepas que te amo” llegaron a lo más profundo de mi corazón. Oír decir “si me conocieras, y supieras cuánto te amo entenderías” Creo fue El Espíritu Santo hablando a mi vida diciéndome justo lo que en ese momento necesitaba. Gracias a Dios por sus vidas y x la película.
Qué bien que te haya hecho bien, Mónica. Eso nos da luz para discernir, si lleva a Dios o no:)
Muchas veces nos encerramos en nosotros mismos viendo que nunca actuamos mal y que los causantes de nuestras tristezas y decepciones son los demás y pueda que sea verdad, pero algo que he entendido durante el transcurso de mi vida papito Dios definitivamente usa momentos malos para que bajemos nuestro orgullo humano y nos acerquemos a él. La película además me permitió entender que en ciertas circunstancias nos olvidamos de su inmenso amor y misericordia, al tener ese reencuentro con él nos permite sanar y restaurar situaciones dolorosas.
Sofía lopez
Damos gracias a Dios por todos los caminos que usa para darnos vida o devolvérnosla, cuando la hemos perdido. Gracias, Sofía, por compartir tu vivencia.