Mirar a Jesús para vivir al modo de Jesús (13)

En la primera carta a los Corintios, Pablo nos va a hablar de cómo se vive la vida cristiana después del encuentro con Cristo. Vamos a leerla en esta clave en que ha sido escrita: mirando a Jesús para abrirnos a vivir con, por y para Dios, al modo de Jesús.

 1 En cuanto a lo que escribíais, que es mejor que el hombre no tenga relaciones con la mujer,2 os digo que, para evitar la inmoralidad, cada hombre tenga su mujer y cada mujer su marido.3 Cumpla el marido su deber con la mujer y lo mismo la mujer con el marido.4 La mujer no es dueña de su cuerpo, sino el marido; lo mismo el marido no es dueño de su cuerpo, sino la mujer.5 No os privéis uno de otro, si no es de mutuo acuerdo y por un tiempo, para dedicaros a la oración. Después uníos de nuevo para que Satanás no os tiente aprovechándose de vuestra incontinencia.6 Lo digo como concesión, no como obligación,7 pues desearía que todos fueran como yo; sólo que cada uno recibe de Dios su carisma, unos uno y otros otro.8 A los solteros y a las viudas les digo que es mejor que se queden como yo;9 pero si no pueden contenerse, que se casen: más vale casarse que abrasarse. 1Cor 7, 1-9

En esta ocasión, son los corintios los que han escrito a Pablo sobre algunas cuestiones que les inquietan. Reconocemos así el profundo deseo que se da, en quienes se convierten a Dios, de orientar toda la vida desde Él. Así, el discernimiento se nos revela como el modo de descubrir el querer de Dios en relación a la propia vida.

Cuando Pablo responde a las cuestiones que le han planteado los corintios, tiene un criterio primero, recibido del Señor, y es que todo es don de Dios. A la vez, en el texto podemos ver cómo a veces Pablo ilumina desde dicho criterio la respuesta que les da, mientras que en otros momentos le pesa el criterio cultural, cuando asocia la sexualidad con un modo desenfrenado que se frena con el matrimonio. Por su parte, los corintios tienen esta mentalidad, propia de su cultura y de tantas otras (a todos nos pesan enormemente los criterios culturales en cualquier ámbito de realidad en que nos movamos, y podemos reconocerlo cuando en nosotros entran en conflicto la vigencia cultural y la Palabra de Dios).

En la perícopa que estamos leyendo se dan criterios preciosos que se derivan de la certeza de que cada uno recibe de Dios su carisma, a consecuencia de lo cual, como dice Pablo, la mujer entrega por el matrimonio su cuerpo (y en él, toda su persona, añadiríamos hoy), a su marido, y su marido hace este mismo don de sí mismo a su mujer que se hace visible a través de la sexualidad. Esta imagen magnífica del matrimonio y de la sexualidad que se deriva de reconocer el propio don como recibido de Dios entra en contraste con esos otros momentos, en esta misma perícopa, en que se asocia la sexualidad a una mala vivencia de esta, como cuando se asocia de modo directo a la inmoralidad.

Vemos así cómo el discernimiento lúcido que hace Pablo se ve aún contagiado de la mirada de su cultura y de tantas otras. No lo decimos así porque nosotros estemos o no de acuerdo con este punto, sino porque reconocemos, a lo largo de la tradición de la Iglesia tantas ocasiones en que la sexualidad ha sido el gran pecado, junto con otras en que se ha rescatado una visión del ser humano más global e integrada con el don de Dios que todo lo ha creado bueno, o muy bueno (cf. Gn 1, 31)

Reconoce aquellos elementos de este fragmento con los que el Espíritu te impulsa a vivir. No dejes de pedir, también, por las hermanas y hermanos que también buscan escuchar a Jesús para vivir de Él.

Imagen: Janko Ferlic, Unsplash

Deja aquí tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Al enviar aceptas la política de privacidad. Los datos que proporciones al enviar tu comentario, serán tratados conforme la normativa vigente de Protección de Datos y gestionados en un fichero privado por Teresa Iribarnegaray, propietario del fichero. La finalidad de la recogida de los datos, es para responder únicamente y exclusivamente a tu comentario. En ningún caso tus datos serán cedidos a terceras personas. Consulta más información en mi Política de Privacidad.

 

mientrasnotengamosrostro.es te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Teresa Iribarnegaray (Mientrasnotengamosrostro.es) como responsable de esta web.
La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar el alta a esta suscripción y remitir boletines periódicos con información y oferta prospectiva de productos o servicios propios.
Legitimación: Consentimiento del interesado.

Como usuario e interesado te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de ActiveCampaign (proveedor de email marketing de Mientrasnotengamosrostro.es) dentro de la UE. Ver política de privacidad de ActiveCampaign. (https://www.activecampaign.com/es/legal/privacy-policy).
El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no atender pueda tu solicitud.
Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en mailto: inater3@gmail.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.
Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: https://www.mientrasnotengamosrostro.es, así como consultar mi política de privacidad.

¿Quieres que te avisemos cuando hagamos un curso o Taller?

Mientrasnotengamosrostro
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.