Lectura del libro de la Sabiduría 6, 12-16
Salmo 62, 2abc. 2d-4. 5-6. 7-8
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 4, 13-18
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13
En estas semanas que nos concentran para terminar el año litúrgico, la Palabra nos alimenta con lo que nos hará falta a la hora de vivir este tiempo. Vamos a pedirle a Dios que acojamos lo que quiere decirnos, más allá de si es lo que entendemos, lo que desearíamos… la Palabra que Dios nos dice es más vida para nuestra vida que lo que creemos necesitar.
Desde esta referencia, venimos al Evangelio. El Evangelio, con la parábola de las diez muchachas, cinco necias y cinco sabias, nos habla de vida, nos habla de atención a lo importante, nos habla de sabiduría. Me pregunta qué estoy esperando y qué he dejado de esperar. En cualquier momento, quizá de noche, quizá con un corto preaviso, se impondrá la presencia de lo que importa, esto es: del Amor que te llamó a la vida, y de los muchos avisos que has recibido en ella para responder a ese Amor. A lo único que importa.
Hoy mismo, la Palabra te permite examinar tu vida a su luz. En vez de discutir si las sabias podían haber dado su aceite a las necias o cualquiera de esas cosas que no atienden a lo importante (y que son solamente nuestras, puesto que el evangelio no las contempla), atrévete a preguntar a Dios qué palabra te dirige con la parábola hoy. Qué aceite te mantendrá vigilante ahora que llega el Esposo. El que es para todas, para todos, el Amor de nuestras vidas. Y si esto no lo tienes claro, pídele verlo. Atiende a la parábola, que habla de vigilancia en la vida, para que la muerte, cualquier clase de muerte, te encuentre vigilante. De eso va la vida. De eso va este tiempo. De vigilancia que se apresta, una vez más, un año más, a lo que importa.
En esta atención amorosa, en esta vigilancia, te encontrarás con Cristo, la Sabiduría de Dios. Te hablará de lo importante o te dirá qué es lo secundario. Se presentará en tu camino o lo descubrirás en esa mirada que no esperabas que saliera de ti y que reconoces así, como saber vivir, como Sabiduría. La reconocerás en que descubres a Dios en tu mirada, lo reconoces en medio de la historia, lo ves presente en los otros, también donde no parecía estar. No sabes cómo se ha dado: si fue el estallido del Nacimiento del año pasado, o si ha sido un modo de mirar que se viene dando poco a poco, del que reconoces que tiene que ver con saber-vivir.
O se da en tu modo de mirar la muerte, que sin ser el de Pablo de la segunda lectura, está atravesado por una fe y una esperanza que sabes que vienen de Dios. O se da en tu modo de celebrar a Dios que encuentra eco en el Salmo, y da a tu corazón palabras para celebrar a Dios, que es lo que más deseas. Desde ahí, desde ese gozo y esa alabanza vas a la vida, que ahora es… ¡otra cosa!
Puedes descargarte el audio aquí.
Imagen: Ksenia Makagonova, Unsplash

Que Hermoso es vivir el evangelio desde esta
Explicacion…la Sabiduria es lo mas grande que podemos encontrar en este camino porque Jesus es el Camino
Hay que actuar como las sensatas mantener la llama encendida…por mucha tormeta que estemos atravesando ….
Gracias, Noris. Al transmitirnos certezas, nos ayudamos a vivir.
Un abrazo grande
Yo, Señor, pido humildemente la sabiduría necesaria para esperar tu presencia en mi vida lleno de fe, haciendo los cambios necesarios en mi vida y caminar según tu voluntad.
Me ha encantado ¡¡¡¡¡
Nunca había visto tanta riqueza y enseñanza en esta parábola como la que tú , Teresa, me has transmitido. Gracias.
No sólo me ha dado visos de sabiduría de hacia donde debo mirar y caminar sino que también me ha dado las herramientas para conseguirlo, bueno intentarlo conseguir.
No me extraña que tantas veces Jesús pensará que no entendíamos nada de nada , porque, yo con mi cultura, estudios y vivencias ,es hoy cuando he entendido algo de esta parábola…….
Mi mirada hacia en interior; Vivir la vida con los dones gratuitos recibidos, mi relación personal con Dios, hechos por El y para El ,mi ego mal entendido y la frase de Agustín ¡¡¡¡¡SOBERBIA ¡¡¡¡¡
Muchas gracias Teresa .
Muchas gracias Señor por darme pizquilla de claridad.
BSS
Qué grande, ayudarnos unos a otros a vivir!! Gracias, Blanca!!
Muchas gracias, Teresa. A mí si me dan ganas de desear una vida sabia al leer este comentario de la Palabra.
Damos gracias, Jon!!