En estas entradas hemos preguntado a distintas personas “¿Qué es para ti la Eucaristía?”. En esta ocasión, la pregunta la hemos hecho a un religioso sacerdote de cincuenta y seis años. ¡Agradecemos desde aquí su testimonio!
Cerca de mis cincuenta y seis años tengo la certeza que la Eucaristía en mi vida es lo íntimo de Dios. Una intimidad que viene de Cristo entregado amorosamente en la cruz.
La Eucaristía es en mí el Amor entregado. Pero no en un concepto aprendido, sino de una experiencia personal que comenzó hace diez años.
Como sacerdote religioso llevo veinte años de haber sido ordenado. Mis primeros diez años la Eucaristía la veía como un regalo a alguien indigno y me esforzaba para que fuera el hombre que diera lo mejor de sí. Transmitía a mucha gente una experiencia basada en conceptos, pero en mi foro interno me faltaba ese encuentro íntimo y real con Jesús. Pensaba que todo dependía de mi persona.
Y como Dios lo hace todo amorosamente perfecto hace diez años me permitió vivir una experiencia donde me dejo ver que es Jesús el centro de la Eucaristía y que no dependía de mi persona para que dicho amor se manifestara. Desde entonces la Eucaristía se convirtió en una intimidad con Jesús. Y sé que no es cuestión de sentimientos, sino que es la Verdad que lo abarca todo. Jesús es la Eucaristía, esta vivo, es real y es accesible para todos. Ahora en cada Eucaristía deseo que todos nos demos cuenta de esta gran verdad. Él esta siempre ahí amorosamente deseando renovar su sacrificio, su entrega, su amor. Cada día me atrae hacia Él y en esa intimidad que vivo todo mi ser se inclina ante su presencia que rebasa mis cinco sentidos. No hay día que no celebre la Eucaristía, pero también no hay noche que no le busque para estar a sus pies.
Me encanta estar a los pies de Jesús como María de Betania.
Imagen: Erik Mok, Unsplash

Muchas gracias por este testimonio de gracia, verdad y fe en Jesus y con él. Ensancha el corazón.