En la primera carta a los Corintios, Pablo nos va a hablar de cómo se vive la vida cristiana después del encuentro con Cristo. Vamos a leerla en esta clave en que ha sido escrita: mirando a Jesús para abrirnos a vivir con, por y para Dios, al modo de Jesús.
18 Pues el mensaje de la cruz es locura para los que se pierden; pero para los que nos salvaremos es fuerza de Dios.19 Como está escrito: Acabaré con la sabiduría de los sabios y confundiré la inteligencia de los inteligentes.20 ¿Dónde hay un sabio, dónde un letrado, dónde un investigador de este mundo? ¿Acaso no ha convertido Dios en locura la sabiduría mundana?21 Como, por la sabia disposición de Dios, el mundo con su sabiduría no reconoció a Dios, dispuso Dios salvar a los creyentes por la locura de la cruz.22 Porque los judíos piden señales, los griegos buscan sabiduría,23 mientras que nosotros anunciamos un Mesías crucificado, escándalo para los judíos, locura para los paganos;24 pero para los llamados, judíos y griegos, un Mesías que es fuerza y sabiduría de Dios.25 Pues la locura de Dios es más sabia que los hombres y la debilidad de Dios más fuerte que los hombres.26 Observad, hermanos, quiénes habéis sido llamados: no muchos sabios en lo humano, no muchos poderosos, no muchos nobles;27 antes bien, Dios ha elegido los locos del mundo para humillar a los sabios, Dios ha elegido a los débiles del mundo para humillar a los fuertes,28 a los plebeyos y despreciados del mundo ha elegido Dios, a los que nada son, para anular a los que son algo.29 Y así nadie podrá engreírse frente a Dios.30 Gracias a Él vosotros sois del Mesías Jesús, que se ha convertido para vosotros en sabiduría de Dios y justicia y consagración y redención.31 Así se cumple lo escrito: Quien se gloría que se gloríe en el Señor.1 Cor 1, 18-31
Lo primero que nos dice Pablo es que el mensaje de la cruz, tan escandaloso -Jesús ha sido burlado, golpeado brutalmente, escupido, insultado, y al final muerto- es victoria y fuerza de Dios que solo la fe puede reconocer. Lo que la Palabra de Dios había anunciado, se ha cumplido en él. Y solo, insistimos, solo la fe lo ve. El mensaje de la cruz es juicio que coloca toda otra pretensión, toda sabiduría y toda otra forma religiosa en su lugar. El mundo, con su lógica y con su “sabiduría”, no reconoció a Dios. Y Dios, siempre empeñado en salvarnos, ha elegido otro camino para nuestra salvación: salvar a los creyentes por la locura de la cruz. Ante la cruz quedan evidenciados los judíos con su fe incapaz de reconocer al Mesías, los griegos con su sabiduría ciega a la sabiduría de Dios.
Así, la cruz -solo lo ve la fe- se ha revelado como el único referente: el que nos une en esta identidad que supera todo, que es la identidad de creyentes, sacándonos de la identidad antigua -judíos, griegos- para vivir adorando al Mesías, que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Dios ha elegido este camino desconcertante para nuestra vida. Y este camino desconcertante se manifiesta también en la elección de los miembros de la comunidad… y nos va revelando así cómo su sabiduría va alcanzando a todo lo real: Dios ha elegido los locos del mundo para humillar a los sabios, Dios ha elegido a los débiles del mundo para humillar a los fuertes,28 a los plebeyos y despreciados del mundo ha elegido Dios, a los que nada son, para anular a los que son algo. Nosotros, que hemos conocido la salvación de Dios que viene por la fe (no por la religión ni por la sabiduría), nos gloriamos de su salvación. Nos gloriamos en Él.
Reconoce aquellos elementos de este fragmento con los que el Espíritu te impulsa a vivir. No dejes de pedir, también, por las hermanas y hermanos que también buscan escuchar a Jesús para vivir de Él.
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