Para trabajar… la pederastia

Seguramente te está tocando  interrogarte, o responder a más de una pregunta – o incomprensión, o burla, o ataque- por pertenecer a la Iglesia en estos tiempos que parecen marcados por tantos asuntos espinosos. Probablemente, “haces lo que puedes” para responder, quizá un poco por encima para salir del paso, intentando conciliar tu pertenencia a la Iglesia, que es más que esto que se ve –mucho más que lo que ve alguien que no cree, también dentro de la Iglesia-, con tu propia confusión e indefinición, quizá porque no te has parado en serio o porque, si te pararas con ello, no sabrías por dónde empezar.

Es posible también que formes parte de algún grupo de creyentes con los que te reúnes de modo regular o de modo informal para hablar de estas cosas, para profundizar en tu fe y en tu vivencia. A veces te ayuda, sobre todo si las personas exponen sus dificultades a fondo e intentan resolverlas con honestidad; otras veces no, pero sigues adelante, porque ves buena voluntad y si esta “buena gente” no sabe situarse más que tú en relación a este tema, igual es que no es posible… en la Iglesia tenemos mucho de esta “buena voluntad” insatisfecha por no haber ido más allá de las explicaciones “aceptables” al contexto, progre o conservador, en que dicha “buena gente” se mueve.

Por todo esto, quiero proponer un modo de trabajo que creo que puede aportar a la reflexión y a la clarificación personal o de grupo. No vale sólo para la pederastia, también para otros asuntos que tienen características comunes a éste:

– Un tema eclesial espinoso- espinoso por la gravedad de la materia que se trata, espinoso por la dificultad o la falta de referencias a la hora de abordarlo, espinoso por la fuerza ideológica del tema, que condiciona la valoración que hacemos de él, tan poderosa que nos impide ir más allá. Temas como este serían todos los que tengan que ver con distintas formas de abuso, injusticia o ceguera grave, en la Iglesia y/o en la sociedad.

– Voluntad de situarse con la mayor verdad posible a nivel personal y/o grupal.

– Voluntad de no quedarse en lo humano natural   y deseo de ir más allá, voluntad de iluminar dicho asunto a la luz del Evangelio para después comprometer la vida desde ahí, personal y/o grupalmente.

Aquí está el archivo donde puedesdescargar esta propuesta de trabajo.

Para trabajar… la pederastia

Como veréis, resulta muy iluminador el meterse a fondo con los temas que nos inquietan o nos interrogan. El preguntarnos con profundidad nos humaniza y nos implica en la vida.

La imagen es de Amador Loureiro, Unsplash

 

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