En estas entradas leeremos el capítulo 22 del evangelio de Lucas. De las muchas cosas que podemos aprender en cada uno de los textos, hay una que es esencial: escuchar esta palabra como Buena Noticia que es, de manera que ilumine y configure nuestra vida al modo de Dios.
En esta entrada y en las que siguen, leeremos la Palabra así, como Buena Noticia.
Llegó el día de los Ázimos, cuando había que sacrificar la víctima pascual.8 Jesús envió a Pedro y a Juan encargándoles:
—Id a prepararnos la cena de Pascua. Le dijeron:
—¿Dónde quieres que te la preparemos? Él les respondió:
—Cuando entréis en la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua. Seguidlo hasta la casa donde entre y decid al amo de casa: De parte del Maestro, que dónde está la sala donde va a comer la cena de Pascua con sus discípulos. Él os mostrará un salón en el piso superior con divanes; preparadlo allí. Fueron, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua. Lc 22, 7-13
Jesús está preparando su propia Pascua. Primero se nos ha dicho que en el día de los Ázimos se sacrifica la víctima pascual. Solo Jesús sabe que en esta ocasión la víctima es él. Jesús lo prepara todo. En este caso envía a dos de sus discípulos, Juan y Pedro, el carisma de la contemplación y el carisma del pastoreo, y le preguntan lo que los discípulos hemos de preguntar: ¿Dónde quieres que te la preparemos?
Como hemos visto, Jesús les da todas las indicaciones: el hombre que saldrá a su encuentro, seguirlo hasta donde vaya, decir al dueño de la casa lo que el Maestro nos dicho, y en esa sala que nos mostrará, preparar la cena.
Como vemos, es Jesús, el Señor, el que lo hace todo. Lo inmenso, y lo pequeño. A veces nos puede pasar que, por ejemplo al leer estos relatos de su pasión, nuestra actitud es de angustia, de temor, de resistencias… recuerda ahí que eres discípula, discípulo, y que de lo que se trata es de preguntarle a Jesús cómo quiere que lo vivas, y vivirlo tal y como él ha dicho. Él lo dispondrá todo, lo inmenso y lo pequeño.
Pedimos al Espíritu que ilumine y transforme nuestras vidas, en favor de muchos, a la luz de lo que la Palabra que Dios viene a mostrarnos. Que la lectura de esta Buena Noticia te ayude a reconocerla en otros textos también.
Imagen: Hans Ripa, Unsplash
