En estas entradas leeremos el capítulo 20 del evangelio de Lucas. De las muchas cosas que podemos aprender en cada uno de los textos, hay una que es esencial: escuchar esta palabra como Buena Noticia que es, de manera que ilumine y configure nuestra vida al modo de Dios.
En esta entrada y en las que siguen, leeremos la Palabra así, como Buena Noticia.
Entonces él les dijo:
—¿Cómo dicen que el Mesías es Hijo de David? Si el mismo David dice en el libro de los Salmos:
Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi derecha, hasta que haga de tus enemigos
estrado de tus pies. Si David lo llama Señor, ¿cómo puede ser su hijo?
En presencia de todo el pueblo dijo a [sus] discípulos: —Guardaos de los letrados, que gustan de pasear con largas vestiduras, aman los saludos por la calle y los primeros puestos en sinagogas y banquetes; que devoran las fortunas de las viudas con pretexto de largas oraciones. Ellos serán juzgados con mayor severidad. Lc 20, 41-47
Continuamos contemplando los enfrentamientos entre Jesús y los jefes. En este caso, a partir de que los letrados le habían dicho, al escuchar la respuesta dada a los fariseos, que había hablado bien, ahora sigue hablando a los letrados.
El modo como se dirige a ellos es de ese modo que es tan común a los judíos cuando comentan la Escritura. Entre ellos, se interrogan para llegar a conocer un poco más a Dios a través de ese diálogo recíproco. Este modo tan hermoso de acercarse a la Palabra que los judíos emplean es el que ahora va a utilizar Jesús para dirigirse a ellos. Pero lo hace tomando una palabra de la Escritura cuyo significado requiere ser profundizado (¿Cómo dicen que el Mesías es Hijo de David? …Si David lo llama Señor, ¿cómo puede ser su hijo?), y con ello los lleva más allá. Nosotros tenemos la tendencia a quedarnos en nuestras interpretaciones, aunque sean erradas, si nos dan seguridad, o son conocidos.
No nos dice cuál ha sido la reacción de los letrados, pero podemos deducirlo por la reacción de Jesús, que advierte a la gente de la hipocresía de los letrados que, a pesar de su familiaridad con la Palabra de Dios, viven de otra cosa que de esa cercanía con la Palabra.
Es buena noticia el caer en la cuenta de la luz que la Palabra es, y es buena noticia el comprobar que Jesús, el Hijo de Dios, que es Fiel, nos ilumina para que no nos limitemos a comprender las cosas como siempre nos han dicho, como hemos entendido, sino que nos abramos a la vida que Él mismo, a veces en su Palabra, otras en los “zarandeos” de la vida, nos llama a despertar a más. Es Buena Noticia que esta llamada a más vida no se la dice el Hijo de Dios solo a unos escogidos, sino a toda la gente que le escucha, para que conozcan la verdad.
Pedimos al Espíritu que ilumine y transforme nuestras vidas, en favor de muchos, a la luz de lo que la Palabra que Dios viene a mostrarnos. Que la lectura de esta Buena Noticia te ayude a reconocerla en otros textos también.
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