En estas entradas leeremos el capítulo 22 del evangelio de Lucas. De las muchas cosas que podemos aprender en cada uno de los textos, hay una que es esencial: escuchar esta palabra como Buena Noticia que es, de manera que ilumine y configure nuestra vida al modo de Dios.
En esta entrada y en las que siguen, leeremos la Palabra así, como Buena Noticia. Como en la perícopa anterior, nos encontramos con que lo más santo en nuestro mundo convive con la perversión, la ceguera, el pecado en definitiva.
Luego surgió una disputa entre ellos sobre quién de ellos se consideraba el más importante. Jesús les dijo:
—Los reyes de los paganos los tienen sometidos y los que imponen su autoridad se hacen llamar bienhechores. Vosotros no seáis así; antes bien, el más importante entre vosotros sea como el más joven y el que manda como el que sirve. ¿Quién es mayor? ¿El que está a la mesa o el que sirve? ¿No lo es, acaso, el que está a la mesa? Pero yo estoy en medio de vosotros como quien sirve. Vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en las pruebas, y yo os encomiendo el reino como mi Padre me lo encomendó: para que comáis y bebáis y os sentéis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. Lc 22, 24-30
Los discípulos acaban de contemplar la entrega de Jesús y seguramente han percibido algo… y sin embargo, seguidamente se ponen a hablar de quién es el más importante. Así también nos pasa a nosotros: contemplamos la entrega de Jesús en la Eucaristía como ellos, contemplamos su cercanía en tantas situaciones del día a día, en nosotros o en otros, y seguidamente volvemos a nuestros pensamientos de poder o autoafirmación, de codicia, de miedo, como si lo de Jesús fuera, sin más, algo más.
Los reyes de los paganos los tienen sometidos y los que imponen su autoridad se hacen llamar bienhechores. Vosotros no seáis así. La primera parte de la perícopa nos recuerda a aquel conflicto entre Yahvé y el pueblo, cuando el pueblo quiso un rey “como todos”, en vez de tener como rey a Yahvé… vosotros no seáis así… yo estoy con vosotros como el que sirve.
Tantos mensajes que escuchamos en nuestra cultura, en nuestra sociedad, nos dicen estos mensajes de poder, de autoafirmación, de rechazo de los demás, especialmente de los pobres, para imponer lo nuestro. Jesús, viviendo en nuestro mundo, ha sido Buena Noticia porque ha vivido otra cosa, no ha sido como nosotros: yo estoy con vosotros como el que sirve, y desde su vida, que da vida, nos llama a vivir así. A este punto no podemos llegar solos, sino que necesitamos recibir el don del Espíritu, asemejando nuestra vida a la Vida de Jesús. Esto da lugar a una vida nueva, a una vida que manifiesta la autoridad y el señorío y la victoria de Dios, que se ofrece y se regala a todos, desde la lógica de Dios.
Pedimos al Espíritu que ilumine y transforme nuestras vidas, en favor de muchos, a la luz de lo que la Palabra que Dios viene a mostrarnos. Que la lectura de esta Buena Noticia te ayude a reconocerla en otros textos también.
Imagen: Eduardo Gorghetto, Unsplash
